Un libro que celebra a todas las personas que nos ayudan a crecer
¿Qué pasa cuando una mamá no puede con todo? ¿Y qué sucede cuando, alrededor de una familia, aparece una red de personas dispuestas a acompañar, escuchar y cuidar?
Una mamá de a pedacitos, de Magela Demarco y Caru Grossi, parte de una idea tan sencilla como poderosa: a veces las personas que nos crían y nos sostienen no son una sola, sino muchas. A través de la mirada sensible de su protagonista, el libro nos invita a descubrir que el amor, el cuidado y la compañía pueden llegar desde distintos lugares.
"Yo no tengo una mamá entera, me la fui armando de a pedacitos", cuenta el narrador de esta historia. Cuando su mamá necesita ayuda, aparecen personas que completan ese rompecabezas: una vecina, una portera, una tía de corazón y muchas otras figuras que ofrecen tiempo, escucha, afecto y presencia. Así, el libro construye un homenaje a esas redes de cuidado que hacen más llevadera la vida cotidiana.
Con la sensibilidad que caracteriza el trabajo conjunto de Magela Demarco y Caru Grossi, esta obra pone en valor la importancia de la comunidad, los vínculos afectivos y la solidaridad. Un libro que emociona, invita a conversar y ayuda a reconocer a todas esas personas que, de una manera u otra, también nos ayudan a crecer.
Algunas razones para compartir este libro
- Habla de las distintas formas que pueden tomar las familias y los vínculos de cuidado.
- Favorece conversaciones sobre la empatía, la solidaridad y la ayuda mutua.
- Reconoce el esfuerzo cotidiano de quienes cuidan y acompañan.
- Invita a agradecer y visibilizar a esas personas que dejan una huella en nuestras vidas.
Una mamá de a pedacitos es una historia para leer en familia, en la escuela o en cualquier espacio donde se valore la importancia de los afectos. Un libro que nos recuerda que nadie crece solo y que, muchas veces, el amor llega en forma de pequeños pedacitos que otras personas nos regalan cada día.
